viernes , 7 octubre 2022
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Kakistocracia


Editorial

Kakistocracia

Kakistocracia, del griego κάκιστος (kàkistos), el peor y κράτος (kratos), gobierno, es un término utilizado en análisis y crítica política para designar un gobierno formado por los más ineptos (los más incompetentes, los menos calificados y los más cínicos) de un determinado grupo social.

El término se utilizó por primera vez en el siglo XVII y tuvo un cierto uso en el siglo XIX, pero es a principios del siglo XXI cuando se ha extendido su utilización en los medios.

Esto es lo primero que usted puede conseguir en el buscador universal Google en Wikipedia. Como verán no es un término nuevo.

No queremos ser peyorativos ni ofensivos pero la RAE (Real Academia Española) te da un abanico de opciones para llamar por su término lingüísticos reales a personajes o régimen alguno.

Y en esa onda de escudriñar en la web para no parecer ofensivos, porque muchos tienen la piel sensible cuando les hacen mención, conseguimos estas frases de Laureano Márquez: “No creo que se pueda explicar mejor el drama que padecemos: el gobierno de los kakos. La pregunta es cómo salimos de esta forma de gobierno, que se fundamenta en un círculo vicioso: embrutecer a los ciudadanos para que elijan a los peores, que siguen embruteciendo a la gente para mantenerse en el poder. El embrutecimiento no viene solo, sino acompañado de la –también brutal– represión contra aquellos que se atrevan a pensar y a desear algo mejor.

¿Cómo se sale de la Kakistocracia? Es la pregunta de las 64 mil lochas. En Venezuela se ha probado de todo. La carencia total de ética y principios hace que lo malo tenga más fuerza que lo bueno

Pero más allá de la literatura, hay un término que ya aparece en el “Dictionary of Sociology” del año 1944 que nos ayuda a explicar esta cadena de absurdos por el que transitamos, que es el resultado de haber puesto nuestro rumbo en manos de los incapaces.

Frederick M. Lumley, en el mencionado diccionario, lo define así: “Gobierno de los peores; estado de degeneración de las relaciones humanas en que la organización gubernativa está controlada y dirigida por gobernantes que ofrecen toda la gama, desde ignorantes y matones electoreros hasta bandas y camarillas sagaces, pero sin escrúpulos” (¿les suena familiar?). El filósofo argentino L. García Venturini nos dice que en griego kakistos es superlativo de kakos. Kakos significa “malo”, y también, “sórdido”, “sucio”, “vil”, “incapaz”, “innoble”, “perverso”, “nocivo”, “funesto”, y cosas por el estilo. Esto también es extensivo a los que están de gerentes y supervisores en algunas empresas.

Puede usted, amigo lector, seguir escudriñando el significado de Kakistocracia en libros, en la web, entre amigos y  se sorprenderá la similitud con lo que ha convivido. Le queda como anillo al dedo para hacer comparaciones.

Para evitar la Kakistocracia tenemos dos tareas: mejorar la educación y quitar los obstáculos para que «los mejores» puedan gobernar. Tendremos así un país mejor.

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