martes , 19 octubre 2021
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El lenguaje: Parte del problema y una falta de respeto


Véalo: Una mirada a la sociedad

El lenguaje: Parte del problema y una falta de respeto

La gente no está acostumbrada al maltrato en ninguna de sus formas. Ni moral, ni de trato, ni menos verbal. Eso se puede contar como violación de los derechos humanos. En fin, a nadie le gusta que se les haga sentir mal y menos si viene de manos o voz de un político. Se les olvida como llegan al poder. Llegan por el voto de su propia gente. Confunden la libertad con el libertinaje.

Lcdo.: Douglas Marval

CNP: 18.896

La transformación es inmediata. Demasiado noble es el elector que deposita sus esperanzas en candidatos sin perfil; se creen que ellos, son la salvación de la sociedad y que serán los nuevos justicieros que van a mejorar la calidad de vida de sus seguidores: Grasso Error.

No hay nada más imperfecto que un político tratando de convencer a un elector. Son muchas las promesas, las palabras edulcoradas y los mítines donde con verborreas locuaces hacen que los suyos aplaudan, jugando con sus emociones, hipotecando su futuro y digan: “Este es el hombre que necesitamos”.

Después la realidad los despierta: Se transforma en un patán más con poder y guardaespaldas. Ya no es ese que se acercaba a dar la mano. El del hablar bonito se convierte en un “alza‘o y grosero” con el cargo que hay que temerle porque tiene el mandado hecho. Se convierten en “Dioses” y amasan un contingente de adulantes que están con esa persona por sus estatus. Se olvidan para lo que fueron elegidos.

Ahora son intocables mientras dura su mandato democrático pero se asustan cuando vienen una elección o una reelección. Allí dejan su traje de lobo y se ponen el de ovejita. Allí si son amigos de todos: Hablan con la prensa, se ven en la calle, se ponen suavecitos y llenan de promesas incumplidas diciendo que: “Ahora sí y antes no”

Ha pasado siempre, diría un erudito de estos que pululan en la política; bueno si, tienen razón. La gente o que es lo mismo la sociedad tiene rato que no tiene la potestad de dar el llamado “Voto Castigo” de eso que se les daba al que no “servía” y le daba la oportunidad a otro con la esperanza de avanzar a la sociedad en el tablero de ajedrez llamada Democracia.

No los tomen por sorpresas cuando la sociedad los rechace y los aparte para siempre. Caerán en ese basurero que decía Dante Alighieri de la Divina Comedia, donde los políticos serán azotados por los demonios del magma del infierno.

Ya nuestro país no está para “caerles a coba”. Nuestra sociedad no aguanta más a un político pantallero y falta de respeto. Esa majestad debe ser rescatada. De ser serio, con estilo. Con gestión de trabajo y tener presencia frente a la sociedad. Con verbos dignos sin groserías ni altanerías. De ser “potable” hasta por los que no votaron por él. Sería el principio de rescatar el respeto por la política y el político. Y de cumplir, haciéndole más digna la calidad de vida del ser humano.

No crean que todo el mundo está contento. No crean porque se ponen una franela a su partido la gente está con ustedes. No crean que la gente la está pasando bien.

Ese es el miedo que deben sentir como ser humano. Es el mismo miedo que tiene la gente al no tener comida en su despensa. Es el mismo miedo que tiene la gente a enfermarse. Es el mismo miedo que tiene una madre cuando su hijo se va fuera del país. Ustedes deben de tener el mismo miedo y sufrimiento del cual padece un enfermo al no poder comprar sus medicinas. El mismo miedo que hasta su propia gente los rechace.

El lenguaje soez y ofensivo es parte del problema por parte de un político en ejercicio. No hace bien a la sociedad. Quise buscar sinónimos para abordar este tema pero muchas no lo tienen. Pido disculpas si usé una frase fuera de contexto. Total, no nombré a nadie.

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